Me importa una mierda lo que te pase, porque a vos te importó una
mierda lo que me pasaba a mí. Te importó una mierda que yo confiara en vos, te
importó una mierda lo que yo sentía por vos. Te importó una mierda cagarme. Así que
ahora ya está. Yo no tengo nada más que hablar con vos ni me interesa lo que
tengas para decirme porque esas palabras salidas de tu boca no las creo, no me
sirven, no me llenan, no significan nada ... No valen nada. O mejor dicho,
valen lo mismo que vos ... Menos que la nada misma. Mientras hablaba con él y
le decía todo esto, pensaba: Este hijo de puta me llama para cagarme la vida
justo en este momento de debilidad cuando me siento tan mal y tengo tantas
cosas dando vueltas en la cabeza y también pensaba que cuando cortara el
teléfono me iba a sentir peor. Pero no. No fue así. No se porqué y no quiero
averiguarlo, pero me siento mejor, me siento como más liviana y sobre todo
siento que ese nudo en la garganta de angustia y ese malestar en medio del
pecho ya no están, y me siento mejor. Siento un alivio. Ya no lloro más. No
me interesa el pelotudo ese, y todo lo que no me haga bien. Yo no quiero
sufrir más, no quiero estar mal, no quiero sentir dolor, no quiero estar
angustiada, no quiero ese nudo en la garganta, no quiero el dolor en el pecho,
no quiero ese vacío en mi corazón.
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