lunes, 4 de febrero de 2013

Actriz


Es increíble. Eso era lo único que podía pensar en ese momento. La inseguridad flotaba en el aire, lo consumía. Rose aspiró con fuerza, con esperanza,  pero se sentía ahogada…y exhausta. Nada estaba saliendo como ella quería. Nada. Todos los planes, aquellos que le habían consumido las neuronas y el tiempo, se desvanecían frente a sus ojos como si fueran castillos en el aire. Como si no tuvieran cimientos, como si ella no hubiera pasado horas y horas colocando cada ladrillo en el lugar indicado. ¿Y ahora qué hacía con todos sus sueños, con todo su esfuerzo, con todas las lágrimas que se habían evaporado bajo el maldito sol de las ilusiones?
-La vida es así, a veces ganas y a veces pierdes, lo importante es que lo has intentado- Le había dicho su madre para consolarla cuando le contó la nefasta noticia. Pero Rose pudo ver la decepción que se escondía detrás de sus ojos. Otra vez fallaba, otra vez volvía a ser la pequeña inconsciente que por querer atraparlo todo se quedaba con la nada. Otra vez volvía a defraudarlos, otra vez volvía a demostrar que su único talento era perder. El arte de perder.                                               
El arte de ser una fracasada, Rose. Se dijo a sí misma mientras se miraba al espejo.
Pero debía sonreír. Debía seguir bailando al compás de una mentira para demostrar que ella era fuerte-aunque no lo fuera ni un poco.
En eso sí que era buena, en actuar, en pretender. Actriz. Así es como deberían llamarla. Siempre intentando llenar expectativas, complaciendo. Ensayando las sonrisas, ensayando las palabras, actuando la vida. Era perfecta, tenía que ser perfecta.
Eso es lo que quiere creer.
Así que levantó el mentón, sonrío con una sonrisa plástica, tan vacía como se sentía por dentro, y le prometió a su madre que lo volverá a intentar.
Aunque por dentro lo único que quiera sea esconderse en el fondo de un armario vacío.

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